Para: ENSENADA
Ensenada, por que será que todas mis frases en estos últimos dos años inician con tu nombre, eres un amor malsano, que ha navegado por decenas de estadìos que nunca desembocan definitivamente, supongo que así es como debe de ser.
Ensenada, quiero decirte, que nos va bien y nos va terrible, tu lo sabes y tengo quizás tanto miedo de amarte como de vivir... estos han sido los tiempos más intensos de mi vida y mucho debo agradecerte... recuerdas a Antonio Giardella... sip el italiano, del que me negué a hablar, por meses, el ya esta en casa sabes, su hermana por fin este 12 de febrero se llevo la urna con sus restos, pocos muy pocos conocen, hasta hoy ,de aquella pesadilla, que inicio en Julio de 2008 cuando el se alojo por unos días en mi casa, yo lo cuide enormemente y es algo que te consta, me atemorizaba un poco, su arrojo de europeo en frontera, fuimos a muchos lugares, compartimos sueños e ideología y el prometió regresar, en pocos días para pasar un poco de tiempo conmigo antes de volver a Italia, hubo una química suave, sin dramas, solo eso... pero no supe de el... ya no, hasta que recibí una llamada de su hermana que me trastorno la vida, en tantos sentidos, el no llego al aeropuerto, la confusión se volvió angustia con el paso de los días. Tu me viste Ensenada, recorriendo hospitales, centrales, el SEMEFO, el iba para el desierto de Cataviña, lo sabíamos todos, pero no había rastros de el... nada.
Ensenada, quiero decirte, que nos va bien y nos va terrible, tu lo sabes y tengo quizás tanto miedo de amarte como de vivir... estos han sido los tiempos más intensos de mi vida y mucho debo agradecerte... recuerdas a Antonio Giardella... sip el italiano, del que me negué a hablar, por meses, el ya esta en casa sabes, su hermana por fin este 12 de febrero se llevo la urna con sus restos, pocos muy pocos conocen, hasta hoy ,de aquella pesadilla, que inicio en Julio de 2008 cuando el se alojo por unos días en mi casa, yo lo cuide enormemente y es algo que te consta, me atemorizaba un poco, su arrojo de europeo en frontera, fuimos a muchos lugares, compartimos sueños e ideología y el prometió regresar, en pocos días para pasar un poco de tiempo conmigo antes de volver a Italia, hubo una química suave, sin dramas, solo eso... pero no supe de el... ya no, hasta que recibí una llamada de su hermana que me trastorno la vida, en tantos sentidos, el no llego al aeropuerto, la confusión se volvió angustia con el paso de los días. Tu me viste Ensenada, recorriendo hospitales, centrales, el SEMEFO, el iba para el desierto de Cataviña, lo sabíamos todos, pero no había rastros de el... nada.
No habìa mayores adelantos tras su desapariciòn, puesto que no se hallaba registro alguno de el o de algún extranjero en ninguna de las dos centrales camioneras, pero yo lo sabia, no podía estar perdido en ti, ya lo sabríamos tu eres pequeña y yo vi fotos de muertos, reportes de policía todo eso que tuve que pasar sola, no lo olvides, poco a poco fue mas complicado, cuando la policía se agrego, ellos buscaban, pero su pista única era yo... el cónsul, su hermana todos sobre mi y el horror, yo casi no podía dormir, debìa trabajar y no tenia a donde correr, temía tanto ser un chivo expiatorio en un país donde la ley vale tan poco.
Semanas después llego la hermana de Antonio, platicamos muchas tardes, la policía me siguió interrogando, era insoportable, al fin ella fue a Cataviña y ahí todo fue claro, mucha mas gente lo había visto, el llego a un hotel pequeño paso la noche con tranquilidad y por la mañana salio a ver las pinturas rupestres pero no volvió más y sus cosas se quedaron allá... Después fue la inmensa tristeza, unos vaqueros tras larguìsima búsqueda encontraron su cuerpo y su cámara; documentò su agonía,Ensenada, durante cinco días, sobreviviò a la espera de ser rescatado, pero nadie fue por el. Fue víctima de algún animal ponzoñoso del temible desierto, o de las altas temperaturas que oscilaban en 45 grados, no se sabe a ciencia cierta, el era un luchador, un hombre inteligente interesante y sumamente guapo y siempre quiero recordarlo como cuando estuvo con nosotras Ensenada, feliz, seguro y llevándose tus hermosos paisajes en la retina.
Ensenada, deberás perdonarme de nuevo, por no saber como entenderte, como acercarme del todo a ti,siempre me he paralizado ante las emociones que valen la pena, me es fácil revolotear entre sentimientos frivolos y pasajeros que siempre dejan campo para la huida, pero tu pequeña como eres te estrechas cada vez que me quiero acobardar y darte la espalda, por eso es que te ataco te maldigo, por que tengo miedo de poner definitivamente el ancla y enfrentar sentimientos importantes, decisiones que cambian vidas, la jodida responsabilidad.... me siento aterrada Ensenada, cuando me enfrento a largos tramos de tu mar, cuando se de memoria tu olor de primavera y tu bruma de invierno, tus distancias cortas, tu animo de puta dulce..que hago dime?...Tierra cachonda y alucinante, Ensenada fría estéril y transtornadoramente burda, ya estoy demasiado implicada, demasiado caliente... pero aun puedo defenderme, siempre y cuando no vea tu mar o tus atardeceres, o no amenace un incontenible orgasmo de verano por tus calles... aun puedo... no te sientas tan segura... no todavía...
Semanas después llego la hermana de Antonio, platicamos muchas tardes, la policía me siguió interrogando, era insoportable, al fin ella fue a Cataviña y ahí todo fue claro, mucha mas gente lo había visto, el llego a un hotel pequeño paso la noche con tranquilidad y por la mañana salio a ver las pinturas rupestres pero no volvió más y sus cosas se quedaron allá... Después fue la inmensa tristeza, unos vaqueros tras larguìsima búsqueda encontraron su cuerpo y su cámara; documentò su agonía,Ensenada, durante cinco días, sobreviviò a la espera de ser rescatado, pero nadie fue por el. Fue víctima de algún animal ponzoñoso del temible desierto, o de las altas temperaturas que oscilaban en 45 grados, no se sabe a ciencia cierta, el era un luchador, un hombre inteligente interesante y sumamente guapo y siempre quiero recordarlo como cuando estuvo con nosotras Ensenada, feliz, seguro y llevándose tus hermosos paisajes en la retina.
Ensenada, deberás perdonarme de nuevo, por no saber como entenderte, como acercarme del todo a ti,siempre me he paralizado ante las emociones que valen la pena, me es fácil revolotear entre sentimientos frivolos y pasajeros que siempre dejan campo para la huida, pero tu pequeña como eres te estrechas cada vez que me quiero acobardar y darte la espalda, por eso es que te ataco te maldigo, por que tengo miedo de poner definitivamente el ancla y enfrentar sentimientos importantes, decisiones que cambian vidas, la jodida responsabilidad.... me siento aterrada Ensenada, cuando me enfrento a largos tramos de tu mar, cuando se de memoria tu olor de primavera y tu bruma de invierno, tus distancias cortas, tu animo de puta dulce..que hago dime?...Tierra cachonda y alucinante, Ensenada fría estéril y transtornadoramente burda, ya estoy demasiado implicada, demasiado caliente... pero aun puedo defenderme, siempre y cuando no vea tu mar o tus atardeceres, o no amenace un incontenible orgasmo de verano por tus calles... aun puedo... no te sientas tan segura... no todavía...


1 Comments:
Qué buena entrada de Ensenada, Yaz!! Pero más gusto leerte y encontrarte por aquí y saberte tan lúcida y entusiasta como siempre. Te dejo mi correo para toparnos en el chat.
galovaldez@hotmail.com
Un abrazo amiga querida.
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